Manejo y disposición de cadáveres de pacientes en el contexto de la pandemia por covid-19

El MSPS ha dispuesto una serie de actividades generales para tener en cuenta en el ámbito asistencial, con el fin de afrontar posibles contingencias en relación con un eventual desbordamiento de los servicios de salud por la acumulación de cadáveres de pacientes que fallezcan por causa probable o confirmada por COVID-19. Las actividades generales a cargo de los prestadores de servicios de salud son(24) (25):

  • El manejo y eliminación segura de los residuos generados en el proceso de manipulación del cadáver deberá ser cumplida por todos los intervinientes en la gestión del cadáver de conformidad con lo establecido en el titulo 10 del Decreto 780 de 2016, la Resolución 1164 de 2002 y las orientaciones para el manejo de residuos por COVID-19.
  • Preservar la dignidad humana en la manipulación y embalaje del cadáver si el deceso se presentó en la institución prestadora de servicios de salud.
  • En cumplimiento del principio de precaución y teniendo en cuenta que se trata de un evento de interés en salud pública de importancia internacional de alta transmisibilidad e infectividad, queda restringida la realización de necropsias clínicas, viscerotomías o similares, prácticas de embalsamamiento y tanatopraxia (por parte de funerarias) en casos con diagnostico presuntivo o confirmado de infección por COVID-19.
  • En el área donde ocurrió el deceso, el prestador de servicios de salud debe realizar la limpieza y desinfección terminal de toda la zona y elementos (cama, equipos de la cabecera, colchonetas, puertas, cerraduras, ventanas, bańo, etc).
  • Se debe aconsejar a la familia que la disposición final del cadáver debe ser preferiblemente mediante cremación. Cuando no se cuente con este tipo de instalaciones en el territorio donde ocurrió el deceso, se practicará la inhumación en sepultura o bóveda. En todo caso, el alistamiento del cadáver se realizará siempre en el lugar del deceso y no se permitirá el traslado hacia otra ciudad o municipio para su disposición final.
  • Los elementos y equipos utilizados durante el traslado interno y externo de cadáveres dentro de las instituciones y hasta el destino final, deberán ser sometidos a procedimientos de limpieza y desinfección estrictos.
  • El transporte, la cremación o inhumación, según sea el caso, se efectuará en el menor tiempo posible, con el fin prevenir la exposición de los trabajadores y comunidad general al virus COVID-19. Se debe evitar la realización de rituales fúnebres que conlleven reuniones o aglomeraciones de personas.
  • En caso de que ocurra un deceso en casa que no haya recibido atención médica, pero de quien se tenga conocimiento que es un caso confirmado de COVID-19, que procedió de un país con circulación autóctona del virus o que tuvo contacto estrecho con personas infectadas por SARS-CoV-2, la atención del caso la debe realizar la autoridad sanitaria territorial en concurso con la Policía Nacional y con conocimiento y apoyo de la EAPB.

Las actividades específicas a cargo del prestador de servicio de salud son:

  • El prestador de salud que atiende casos de COVID-19, será el encargado de notificar la muerte a través de la ficha epidemiológica 348 Infección Respiratoria Aguda (IRA), de forma inmediata a la Secretaria Territorial de Salud y al INS.
  • Mantener el cuerpo íntegro y limitar su manipulación para evitar el contacto con fluidos y materia fecal, así como evitar procedimientos que generen aerosoles.
  • El alistamiento del cadáver será realizado en el ámbito asistencial en dónde se presentó el deceso. Todo el personal que interviene en la manipulación del cadáver, debe seguir todas las normas de bioseguridad, así como el uso de todo los EPP, de acuerdo a lo dispuesto por el MSPS. Esa manipulación debe hacerse siempre con máscara facial de alta eficiencia (N95); doble guante; máscaras de filtración FFP2 o N95; mono gafas para evitar salpicaduras; batas impermeables de manga larga (si la bata no es impermeable, ańadir un delantal plástico desechable). Estos elementos deberán ser eliminados inmediatamente y no serán reutilizados.
  • El uso de los EPP no debe reemplazar el estricto lavado de manos con abundante agua y jabón, antes y después de la manipulación del cadáver.
  • El alistamiento del cadáver está a cargo del prestador de salud, estas actividades pueden ser consultadas a detalle en el documento "Orientaciones para el manejo, traslado y disposición final de cadáveres por COVID-19. GIPG08, versión 01. Actividad 07" del MSPS.
  • Cada institución prestadora de servicios de salud, de acuerdo a su infraestructura, debe disponer de un sitio para la ubicación y manipulación de los cadáveres, así como diseńar una ruta para el tránsito y egreso del cadáver de la institución.